Este es un E-mail que recibí de un amigo hace poco.
"Yo sobreviví a una familia disfuncional. El nivel de disfunción consistió en abuso emocional y físico por parte de uno de los padres, y por indiferencia por parte del otro.
Yo lo califico como abuso de nivel medio.
No nos pusieron la vida en peligro, como he sabido que le ha pasado a otros sobrevivientes. Pero si nos dieron palizas, con objetos como escobas, mapos, sartenes y zapatos, y si tenemos sangrado.
Y siempre antepusieron su bienestar al nuestro.
Eso creo que fue lo que mas dolió a largo plazo, lo que hizo más daño, lo que más nos torció los esquemas y nos tergiverso los principios.
Pero no puedo evitar sonreírme por dentro cuando le comento a alguien "mi familia es disfuncional" y ellos me contestan "si, todas lo son un poco".
La diferencia es que esa persona llama disfuncional a la pelea que tuvo con su padre, porque no él quiso prestar el auto una noche para salir con sus amigos.
Yo fui echado de casa, a la puta calle, con nada mas la ropa que llevaba puesta encima, mas de dos veces, y sin haber dado una razón objetiva o moralmente válida.”
Desde algún lugar en mi alma, algo me dice que todo eso tiene sentido, aunque yo no lo sienta directamente. Le da mas ahínco el que pueda ver suficiente gente alabando a sus padres, pero yo no lo he vivido, por tanto, no lo puedo comprender plenamente.
Para mí es un acto de fe. Existe, mucha gente me dice que ellos lo han vivido, pero yo no puedo entender de qué están hablando.
Otra cosa que nos ocurre a muchos que hemos crecido y sobrevivido a familias disfuncionales de nivel medio o alto, es que no tenemos paciencia para que la gente tenga pena por nosotros.
Yo hace tiempo que he dejado de hablar de mis padres en absoluto, porque si tengo que decir un ápice de verdad, la gente se pone en estado de shock y o bien se ponen a compadecerme, o se ponen a contradecirme.
He llegado a entender las dos posturas: La de la compasión, simplemente porque la mayoría de los seres humanos son buenos por naturaleza, y empatizan con la miseria de otros, y quisieran aliviarla. Amén de que las expresiones de concernimiento enmascaran un sentimiento de culpabilidad anónima y ajena, y un poco de su terror ante la posibilidad de que algo así pudiera ocurrir cerca de ellos.
A mi esos sentimientos me dejan indiferente. Dónde estabas tú cuando yo estaba huyendo por los pasillos de mi casa como alma que persigue el diablo de una escoba que me iban a partir en los lomos porque había roto un vaso sin querer?
Y los que incrédulos que se pasan el tiempo contradiciéndome o cuestionándome, esos de verdad que me dan ganas de darles una patada en los huevos, porque son unos seres humanos altamente miserables y mezquinos.
“No… tus padres te pegaban? Serian por algo que te lo merecías, no? Seria una nalgada, porque eras travieso, no? Seguro que exageras…”
Pues no hijo/a de mil putas, no exagero! A mi me pegaron con una barra de hierro cuando tenía 12 años porque llegue tarde a casa (quince minutos) con los zapatos mojados un día de lluvia. UNA BARRA DE HIERRO! Así que, pedazo de excremento humano, no me andes diciendo lo que me merezco o no, ni me andes dudando por las que pase, porque ciertamente tu no estabas allí para prevenirlo, y mucho menos atestiguarlo, y lo que menos me hace falta en la vida es tu cinismo y tu actitud de retrasado mental.
Por eso cuando escucho canciones de hijos a padres no puedo evitar que se me escape una cínica sonrisa.
Y eso que he escuchado y aprendido un monton de ellas a lo largo de mi vida:
Roberto Carlos, Madre Mia
Jose Luis Perales , La madre
Laura Pausini , Lo siento
piero-mi viejo
Christina Aguilera , Por siempre tu
Juan Gabriel, Amor eterno
Braulio , dejalo volver
Paco Stanley, poema al padre
Pero la única que en verdad me hace sentir algo es la de Alex Ubago, Por tantas cosas, donde compara a sus padres con generosos ángeles que han velado por él y sus sueños, y han dedicado sus vidas enteras para poder crear una luz en la oscuridad.
Y es que los que sobrevivimos familias disfuncionales, acabamos adoptando uno de dos posturas:
O aprendemos de todo lo que nos hicieron pasar nuestros padres para JAMAS ser como ellos
O acabamos haciendo los mismos errores exactamente, por mezquindad y venganza, pensando “si yo tuve que pasar por estas, estos hijos míos también tendrán que hacerlo, que carajo!”
Como escribió Khalil Gibran, yo también sé que mis hijos no son mis hijos, sino hijos de la vida, deseosa de sí misma.
No sé qué esfuerzos tendré que hacer, no sé qué noche oscura tendré que sobrevivir, ni qué temporal capear hasta que amaine y llegue la calma...pero si sé que cuando tenga hijos, veré en ellos todo lo que pude ser, y dejaré que encuentren su camino aunque no sea el que yo quisiera que encontraran, porque habré aprendido a admitirme que ellos van a ser yo, en un mañana al que yo no podré asistir, serán mis genes y mi alma, y serán más que yo, porque también tendrán algo de la mujer que me amo, y ellos estarán prolongando mi existencia, mi progenie, mi estirpe a sitios donde mi cuerpo y mi mente no puede llegar.
He hecho una raya en la arena de mi vida, y miro para atrás, y ahí acaba la disfuncionalidad de mi legado.
Conmigo termina el pasado.
El presente será para los que vienen llegando, y yo habré limpiado con mi moretones y mi sangre todo lo que unía mi estirpe a la disfuncionalidad de mis ancestros.
REFERENCIAS:
"Por tantas cosas" De Alex Ubago
Hoy he vuelto a ver su rostro sonriendo al despertar,
¡cuanto amor brillando en sus ojos!
recordando que es verdad lo que capto en su mirar
cuando vuelvo: “aquí te espero”...“hasta pronto”.
Oír su voz es un placer, sabiendo que al anochecer
charlaremos:“¿que tal te fue en el trabajo?”.
Y escuchando cada nota de cariño y amistad
puedo sentir una canción en su abrazo.
Y vuelvo a mirar, y veo crecer mi deuda
con estos ángeles
que han dedicado una vida entera para poder crear
una luz en la oscuridad,
por tantas cosas, gracias una vez más,
gracias una vez más.
Han visto pasar mi vida estando ahí en cada momento
han sabido hacer de mí un hombre
que se ha sentido siempre tan envuelto en comprensión,
para contar lo que cualquier hijo esconde.
Ni un consejo sin razón encuentro en una colección
de mil momentos que quedarán ahí grabados,
prueba de un amor eterno que dará siempre alimento,
a una vida que dos personas crearon.
Y vuelvo a mirar, y veo crecer mi deuda
con estos ángeles,
que han dedicado una vida entera para poder crear
una luz en la oscuridad,
por tantas cosas, gracias una vez más,
gracias una vez más.
Y vuelvo a mirar, y veo crecer mi deuda
con estos ángeles,
que han dedicado una vida entera para poder crear
una luz en la oscuridad,
por tantas cosas, gracias una vez más,
gracias una vez más.
+++++++++++++++++++++++
Khalil Gibran, LOS HIJOS
Tus hijos no son tus hijos.
Ellos son los hijos de la vida, ansionsa de sí misma.
Ellos vienen a través de ti, pero no de ti.
Y aunque están contigo, no son de tu propiedad.
Tú les puedes dar tu amor, pero no tus pensamientos,
pues ellos tienen los suyos propios.
Tú les puedes dar un hogar a sus cuerpos
pero no les puedes dar un hogar a sus almas,
pues sus almas habitan el hogar del mañana,
que tú no puedes visitar, ni siquiera en sueños.
Tú puedes intentar ser igual a ellos
pero no intentes hacerlos igual a ti,
pues la vida no va de reversa
ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco con el cual tus hijos
son disparados cual flechas vivientes.
Deja que la curvatura del arco
sea señal de alegría en la mano del tirador.
+++++++++++++++++++++++++++++
“Serás un hombre, hijo mío”, de Rudyard Kipling
Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila,
cuando todo a tu lado es cabeza perdida.
Si tienes en ti mismo una fe que te niegan
y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.
Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera.
Si engañado, no engañas.
Si no buscas más odio, que el odio que te tengan.
Si eres bueno, y no finges ser mejor de lo que eres.
Si al hablar no exageras, lo que sabes y quieres.
Si sueñas y los sueños no te hacen su esclavo.
Si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si alcanzas el TRIUNFO ó llega tu DERROTA,
y a los dos impostores les tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado,
a pesar del sofisma del Orbe encanallado.
Si vuelves al comienzo de la obra perdida,
aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas de un golpe y lleno de alegría,
tus ganancias de siempre a la suerte de un día,
y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea,
sin decir nada a nadie lo que eres, ni lo que eras.
Si logras que los nervios y el corazón te asistan,
aún después de su fuga, en tu cuerpo en fatiga,
y se agarren contigo, cuando no quede nada,
porque tú lo deseas, lo quieres y mandas.
Si hablas con el pueblo, y guardas la virtud.
Si marchas junto a Reyes, con tu paso y tu luz.
Si nadie que te hiera, llega a hacerte la herida.
Si todos te reclaman, y ninguno te precisa.
Si llenas el minuto inolvidable y cierto,
de sesenta segundos, que te llevan al cielo.
TODO lo de esta Tierra será de tu dominio,
Y mucho más aún ...
¡ Serás un HOMBRE, hijo mío !
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment